Harvey Colchado: El «Cazador» de la corrupción busca capturar votos con el número 1 de Ahora Nación

El coronel en retiro cierra su campaña entregando su icónico «torito» al público. Asegura que su prioridad será la seguridad y fracturar las puertas de la delincuencia desde el Congreso.

Harvey Colchado, el hombre que marcó un antes y un después en la lucha contra la corrupción al liderar el allanamiento a la casa de la presidenta Dina Boluarte, ha decidido cambiar el uniforme por el traje de candidato. Postulando con el número 1 por Lima para la Cámara de Diputados por el partido Ahora Nación, Colchado busca trasladar su experiencia en la DIVIAC al Legislativo.

En su cierre de campaña en la Plaza Dos de Mayo —lugar que calificó de «emblemático» por el pasado sindical de sus padres—, el coronel (r) realizó un acto cargado de simbolismo: entregó a los asistentes su «torito», el ariete que se convirtió en el emblema de sus operativos policiales y de su actual carrera política.

«El torito representa golpear y fracturar la puerta de los corruptos, de los extorsionadores y de los delincuentes. Ayer lo lancé al pueblo para decirles: únanse a mí para combatir el crimen», señaló Colchado, reafirmando que su gestión no tendrá contemplaciones con la ilegalidad.

Seguridad como bandera

Colchado no llega solo. Ha estructurado una red de más de 250 «Embajadores contra el crimen» en todo Lima, quienes le proporcionan diagnósticos reales sobre la delincuencia en los distritos. Según el candidato, esta información será vital para legislar con eficiencia y proteger a «los embolenteros, zapateros, bodegueros y transportistas» que hoy son víctimas de las mafias.

Un cumpleaños en la recta final

Mañana, 11 de abril, a solo horas de las elecciones, Colchado cumple 52 años. Tras 28 años de servicio en unidades como la Dirincri, Dirandro y Dircote, el exjefe policial pasará el día en familia antes de enfrentar el veredicto de las urnas el domingo 12 de abril.

Acompañado por el candidato presidencial Alfonso López Chao, Colchado se perfila como una de las cartas más fuertes para renovar un Congreso que hoy goza de altísima desaprobación.